La Calmette

A sólo 15 kilómetros de Nîmes, camino de Alès, el pueblo de La Calmette se encuentra en el corazón de la garriga, en una colina que domina la llanura. Este pueblo histórico posee un rico patrimonio por descubrir.

Historia de La Calmette

Antigua villa romana, La Calmette debe su nombre a las palabras latinas "collis" y "meta", que significan "colina" y "límite". Expuesta a numerosos ataques debido a su posición estratégica cerca de Nîmes, la ciudad se protegió a partir del siglo XIII con una muralla, un fuerte y una torre. Mencionado en 1211 con el nombre de "Fort de la Calmette", hoy no queda casi nada de las fortificaciones, pero se ha conservado la estructura original del pueblo.
En el siglo XVI, a medida que la Reforma protestante ganaba terreno en los alrededores de Nîmes, el fuerte de la Calmette se convirtió en escenario de constantes combates entre católicos y protestantes. Durante la Resistencia, tuvo lugar una batalla en el cruce de las carreteras de Sommières y Alès, y todavía se pueden ver agujeros de bala en algunas de las murallas del pueblo.