Cabrières

A unos diez kilómetros al noreste de Nîmes, camino de Aviñón, el pueblo de Cabrières se alza en las alturas de las garrigas, dominando la llanura. Enclavado entre colinas y valles, Cabrières ofrece un marco natural intacto, ideal para los amantes de la naturaleza.

Historia de Cabrières

Cabrières está habitado desde hace más de 6.000 años, como atestiguan los restos prehistóricos hallados en la cueva de Baume Bourbon, lugar de ocupación humana desde el Neolítico. El pueblo, con su situación estratégica cerca de manantiales perennes y al abrigo del viento del Mistral, ha atraído a numerosas civilizaciones. En el siglo I a.C., Cabrières fue colonizada por los romanos, que establecieron varias villas galo-romanas, sobre todo en el emplazamiento de La Bastide.

Mencionado por primera vez en 978 como Villa Cabrieras, el pueblo se convirtió oficialmente en Cabrières en 1435. El nombre del pueblo deriva del latín "Capra", que significa cabra, en referencia a los rebaños que antiguamente pastaban en la zona. Cabrières también ha pasado por periodos de agitación, afectada por las Guerras de Religión del siglo XVI, que condujeron a la destrucción de sus murallas en 1577. Más recientemente, el pueblo fue ocupado brevemente por las tropas alemanas durante la Segunda Guerra Mundial, dejando su huella en la memoria colectiva.